sábado, 20 de diciembre de 2014

Noticia "bomba" en tiempos de fuegos artificiales



Anoche salía de trabajar de la redacción de MDZ y a media cuadra, frente al VEA, por Bandera de los Andes, los vecinos ya se habían juntado para ver esto que filmé con mi celular en el momento de mayor tensión.

La nota

viernes, 19 de diciembre de 2014

Ceremoniero del Papa explica a MDZ el puente que tendió la Iglesia entre EEUU y Cuba

Guillermo Karcher es el encargado ceremonial de El Vaticano, una persona muy cercana al pontífice, que está en el día a día en lo que respecta a la agenda de actividades. Tras la histórica apertura de Cuba y EEUU al díálogo, en parte facilitado por el Papa Francisco, el director de MDZ, Gabriel Conte y el periodista Marcelo Sisso hablaron con Karcher.


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Lo que publicó The New York Times dos días antes del anuncio del fin del bloqueo a Cuba

Corresponde al lunes último, se trató de una editorial en español  y el martes, MDZ lo difundió así:

Por qué es el momento de terminar con el bloqueo a Cuba

EEUU fue la nación que más condenó la economía intervenida del régimen de los Castro. Pero hoy, con el bloqueo, lo que hace es ayudar a que el comunista siga vigente. A continuación fragmentos de la editorial de The New York Times.
por MDZ, Mundo16 de Diciembre de 2014 | 07:05


 En julio de 2007, Raúl Castro sorprendió al señalar ineficiencias en la economía cubana, concretamente en la industria láctea. En esos días su hermano Fidel seguía al frente del régimen comunista de Cuba y él se desempeñaba como jefe de Estado interino. 
Su descripción del oneroso y costoso mecanismo para llevar la leche de las vacas hasta la mesa familiar era una historia ya conocida para los cubanos, quienes han sido sometidos por décadas a una economía centralizada, que se encuentra entre las más disfuncionales y anómalas del mundo. 

Pronto se hizo evidente que la inesperada franqueza de Castro ese día representaba el inicio de una era de transformación para la economía de la isla.

Luego de que Fidel Castro cediera el poder a su hermano en 2008, el Gobierno cubano inició una serie de reformas que han permitido que sus ciudadanos comiencen a crear formas de sustento que no están completamente sujetas al control del Estado. El ritmo ha sido vacilante, con mucho retroceso propiciado porla antigua guardia del Gobierno, que considera una mayor liberalización de la economía como un repudio del sistema socialista que Fidel Castro hizo sacrosanto.
  Antes de que Fidel Castro asumiera el poder en 1959, la economía de Cuba estaba dominada por su relación con Estados Unidos, entonces el más importante importador del principal producto cubano, azúcar. Los turistas estadounidenses viajaban a la isla por montones, atraídos por su proximidad, clima tropical y deleitante vida nocturna. 
Luego del derrocamiento de Fulgencio Batista, un líder autoritario que había protegido los intereses comerciales estadounidenses, el Gobierno de Fidel Castro afianzó el control sobre, prácticamente, todo segmento de la economía. Decomisó tierra y propiedades de empresas estadounidenses y prometió garantizar vivienda, atención médica y educación a todos los ciudadanos. 
El sistema comunista generó una economía retrógrada y lánguida, respaldada ampliamente por Moscú. Pero luego del colapso de la Unión Soviética en 1991, la economía cubana se desplomó. 
 En 1999, la Habana encontró un nuevo benefactor en el recién elegido presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cuyo apoyo hizo posible que las autoridades cubanas apretaran el control estatal de la economía.  Pero en los últimos dos años, Venezuela, que provee petróleo ampliamente subvencionado a Cuba a cambio de servicios médicos, lidia con una crisis política y económica que empeora, y que podría forzar la eliminación de subvenciones a La Habana. 
 El salario promedio en Cuba, en la actualidad, equivale a aproximadamente el 28% del valor adquisitivo antes del colapso de la Unión Soviética, según el Centro de Estudios de la Economía Cubana.
 La devaluación ha causado hurtos descontrolados en los centros laborales. También ha incentivado a miles de profesionales cubanos que han emigrado a Estados Unidos y Latinoamérica en los últimos años en busca de una vida mejor. La tasa de natalidad del país ha descendido, a la vez que los ciudadanos en edad avanzada viven más tiempo. Mientras que el sector agrícola sigue obstaculizado por tecnología desactualizada y políticas bizantinas.
A pesar del estancamiento económico, hay que destacar el crecimiento de una nueva clase de empleados del sector privado, actualmente casi 500,000. Aunque no es una cifra enorme en una nación de 11 millones de habitantes, constituye una clase sorprendentemente ingeniosa en un país donde administrar un restaurante privado exige adquirir prácticamente todos los ingredientes en el mercado negro. Un producto tan básico como la papa tiene que adquirirse como contrabando en Cuba. 

Muchos de los que han establecido negocios, tales como posadas, son cubanos que regresaron con ahorros obtenidos en el extranjero y aquellos con parientes que aportaron el capital inicial. Todos luchan con la burocracia ante la imposibilidad de importar legalmente productos tan básicos como colchones y almohadas. 
Traer artículos de Estados Unidos es costoso y complicado, como consecuencia de las sanciones estadounidenses. 
 Washington podría empoderar el campo reformista al facilitar que los empresarios cubanos obtengan financiamiento externo y formación empresarial.  
 Pese a que la transformación económica de Cuba está avanzando lentamente, bien podría conducir a una sociedad más abierta. Por ahora, el continuo antagonismo proveniente de Washington solo está ayudando a la antigua guardia. 
FUENTE: Fragmentos extraídos del artículo "La economía de Cuba en una encrucijada" difundida por el periódico The New York Times.