martes, 1 de septiembre de 2009

La ética contra la ética

Luis Ramiro Beltrán definió a la ética periodística como “la manera moral de ser y de hacer del periodista regida por su profunda identificación con principios y normas de adhesión a la verdad, a la equidad, al respeto por la dignidad y por la intimidad de las personas, al ejercicio de la responsabilidad social y a la búsqueda del bien común”.

Y Raúl Alfonsín definió en 2003 a la guerra como el escenario en donde la tradición imperialista y personalidades autoritarias van tras un orden construido en base a la fuerza.

La guerra de Néstor Kirchner, Cristina Fernández, Agustín Rossi, Marita Perceval, Celso Jaque y todos sus séquitos contra el periodismo independiente, como toda guerra, pone a la ética periodística contra las cuerdas en una estúpida batalla contra sí misma.

Si gana la izquierda peronista que nos gobierna, Argentina será 100% Página 12 y comenzarán a cerrar los diarios, canales de TV y radios como en Venezuela, Ecuador, Cuba y China, países izquierdistas (sí, por fin nos dimos cuenta tarde de la mentira de los dictaduras buenas de izquierda) que se rigen por la intolerancia a la prensa.

Mentir a la opinión pública con información interesada del Gobierno y prohibir la libre expresión es la más grave de las violaciones a la ética periodística. Así trazamos el perfil del primer luchador.

Y del otro lado del ring, los que hoy nos desayunamos con esta nueva locura del idealista setentista Néstor Kirchner, que tras embestir contra el campo y antes de que lo haga contra la Iglesia Católica, se juega todas las cartas para hacerlo con la prensa independiente, que supo ponerle límites en estos últimos años haciendo ética, es decir, informando la realidad.

En estas horas, en las Redacciones ya no podemos ser completamente objetivos. Tenemos que hablar mal del gobierno y tenemos que hablar mal de Chávez, aunque según los comentarios de los lectores de cada nota cualquier buena noticia de ambos ya de por sí se convierte en mala noticia por el efecto respuesta de los lectores.

Hablar mal significa en este caso publicar enfoques negativos de ambos personajes. Pero en lo humano significa trabajar con bronca, con miedo, con impotencia; con bajadas de líneas a las apuradas, tras reuniones de jefes y gerentes nerviosos. Porque muchos hermosos proyectos de comunicación empiezan a languidecer por culpa del miedo a que la por ahora mayoría oficialista en el Congreso Nacional le diga sí a Néstor, Cristina y Jaque, todo porque la mitad de ellos hoy parecieran ser muñequitos del metegol de Néstor, con sueldos privilegiados, pese a que hasta el 10 de diciembre carece de representatividad hasta para jugar a la rayuela, como lo expresaron los periodistas de PaperPapers.

Sí, nos hemos acostumbrado a la democracia y para defenderla tenemos que negociar con la ética porque es una guerra y allí se cometen crímenes en ambos lados. Bueno, ¿estoy exagerando? No tanto si advertís la mirada de los guerreros en ambos rincones del ring: los dos están dispuestos a dar el golpe más duro. ¿Y qué ibas a esperar, acaso?. A la libertad se la defiende hasta con la vida y no vamos a ser los periodistas los primeros en hacerlo.

Pero me resulta ridículo y contradictorio expresar la sensación de que la ética se cae a pedazos en esta guerra para defender el futuro de la libertad de expresión. Bueno, por suerte estamos hablando de una sensación.

Ayer decidimos encabezar durante la tarde la home del diario con opiniones e informes sobre esta guerra, cuando estamos acostumbrados hacerlo con temas mendocinos u otros que llevan los medios.

Tiene razón Carlos Soria cuando dijo que la violencia no se cura con más violencia, por lo tanto la falta de ética no se cura con más falta de ética, porque la termina pagando la calidad periodística en cuanto a los enfoques informativos. Pero todo sea por la libertad, como cree Pablo Mendelevich, al sostener que “la calidad del periodismo está indisolublemente ligada a la calidad de la democracia”.

Abajo, un informe del canal América, que pertenece a UNO Medios, sobre cómo es el escenario del periodismo en un país con dictadura de izquierda y que los Kirchner aman incondicionalmente:



2 comentarios:

  1. Me invade una gran amargura, los kirchner juegan todo lo que les queda despues de la derropta del 28 de junio, el director de un radio de bs,as me dijo que mi programa no se podria hacer por que estas todo mal, no se puede hablar de nada y de nadie, hay que conservar el trabajo y sobre todo la integridad fisica.
    En una etapa democretica de nuestro paìs, un gobierno costitucional coarta las libertades de prensa, pensamiento y aplica un terror demensial propio de un estado melancolico y patologicamente obsecivo.
    Un pais que se esgrime entre el mesianismo salvador, esta en las penumbras.

    ResponderEliminar
  2. Me invade una gran amargura, los kirchner juegan todo lo que les queda despues de la derropta del 28 de junio, el director de un radio de bs,as me dijo que mi programa no se podria hacer por que estas todo mal, no se puede hablar de nada y de nadie, hay que conservar el trabajo y sobre todo la integridad fisica.
    En una etapa democretica de nuestro paìs, un gobierno costitucional coarta las libertades de prensa, pensamiento y aplica un terror demensial propio de un estado melancolico y patologicamente obsecivo.
    Un pais que se esgrime entre el mesianismo salvador, esta en las penumbras.

    ResponderEliminar