martes, 10 de noviembre de 2009

"Disco es cultura" vs "Sexo y escándalo es rating"

¿Comentarios o cacerolas? La primera hipótesis sería: si el receptor falla es porque el emisor también falla. Y es cierto, una reacción es consecuencia de una acción, por lo que cabe decir que una reacción no deseada es consecuencia de una acción no deseada. Entonces, ¿cuál es la acción no deseada? ¿la de producir un contenido polémico, que genere comentarios? No debería ser así, pero...

Por suerte el nivel de lectores de los diarios digitales son diferentes (no tanto). Pero si hablamos de un nivel cultural, como resultado de los años de educación, se puede decir que para los casos de los periódicos de Argentina estamos estancados, tirando para abajo. Y el segundo eslabón, el nivel de cultura democrática, de participación ciudadana, de aportar para el bien común y para el sostenimiento de las instituciones, de la libertad de expresión y de la convivencia, parecemos como si recién estuviéramos saliendo de 1983: el nivel de comentarios de los lectores de algunos diarios digitales de Argentina se asemeja al de seres humanos cavernícolas que por primera vez están escuchando la palabra "democracia" y "participación", y entienden a ambos más como un derecho que como una obligación.

A los insultos habituales a los personajes políticos y a los "negros de mierda" (como ponen cuando pueden) que cometen delitos, ahora se está empezando a sumar insultos y degradación a los periodistas autores de los informes que se publican, por razones que van desde un simple error de tipeo hasta un dato de la realidad que no concuerda con el gusto de ese lector.

Es como si por momentos todos fuésemos un poquitito de Néstor Kirchner y nos saliera por adentro decirles al cronista que hizo el artículo "la realidad es mentira, la verdad es el INDEC, sos un periodista de mierda".

Por supuesto que ésto desnaturaliza la razón de darle un espacio para los comentarios de los artículos y también, la misma naturaleza de receptor de un medio emisor.

O será que los emisores no generamos más un tipo de contenidos que produzca una respuesta más ciudadana y sinceramente más participativa del lector.

Posiblemente ya sea hora de empezar a darle cabida a las buenas noticias, a lo mejor de nuestra sociedad y no tanto a lo que siempre vemos y nos desagrada. No significa ésto hacer un diario de Yrigoyen, sino más bien dejar el prejuicio de que las malas noticias y los contenidos cholulos huecos es lo que se publica porque es lo que más visitas genera, a cambio de empezar a trabajar más sobre historias de vida de argentinos ejemplares y silenciosos, que jamás cortan caminos para salir en la televisión.

¿Por qué ésta idea? Se me ocurre que emitiendo belleza a la larga se terminará recepcionando belleza.

Si te acostumbraste a escuchar Queen terminarás consumiendo cultura y expresando cultura, no basura.

Si los diarios digitales tuviéramos ese lema de las viejas discográficas "Disco es cultura" en vez de "Sexo y escándalo es rating" la cosa se nivelaría para arriba y se encauzaría la naturaleza ya corrompida del lector.

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