lunes, 30 de noviembre de 2009

¿Realmente todos los periodistas digitales somos multiprocesadoras Moulinex?

"Corta + pica + ralla + amasa +...+...+... y hace masa para pizza". Así recuerdo el frenético anuncio de la multiprocesadora Moulinex de los años 80: como la máquina multifuncional, que hace de todo en poco tiempo. Y esa es la pregunta que me hago ahora: ¿los periodistas que trabajan en periódicos digitales siguen con la lógica de los inicios de los medios en Internet de hacer de todo en poco tiempo?

En 2002 ó 2003 recuerdo que una tarde visité la Redacción de La Nación Line. Eran al menos unas ocho personas trabajando al mismo tiempo. Una de ellas, una chica que se estaba iniciando en esta profesión, sólo se dedicaba a leer los diarios digitales de las provincias argentinas, siendo en aquel entonces no habían muchos o bien, aún gran parte de ellos se limitaba a la edición impresa.

En otro viaje que hice poco tiempo después caí a la Redacción de Clarín Digital y allí era todo muy organizado, con perfecta sincronía con el papel -el jefe de noticias del digital participaba de las reuniones de tapa del papel (también lo era en La Nación), cosa que en ese entonces en Los Andes (donde yo estaba) era imposible- y recuerdo que fue la primera vez que conocí a los famosos multimedia: eran dos periodistas, uno para bajar y editar los audios y otro, para los videos del canal Todo Noticias.

Tras esta experiencia lo que me pareció advertir fue que las cosas eran más tranquilas y organizadas y por ende, el resultado periodístico mostraba -como aún lo hacen hoy estos dos diarios- mayor producción y calidad.

En ese momento, en Los Andes yo hacía toda la edición impresa -con un programa que transformaba las páginas de Quark al formato de la web, lo que toda la labor dependía de la velocidad de Internet-, las noticias de último momento a partir de las 19.30, las encuestas -al principio yo solo y después, coordinadas con la consultora D'Alessio-IROL-, la sección Mendocinos por el Mundo y suplementos virtuales como Potencia (automóviles) y Puntonet (tecnología), en ambos, una extensión de más artículos de lo publicado en el papel. También moderaba los mensajes de los hinchas de clubes mendocinos que llegaban al Tablón Digital, de Más Deportes, y algunas producciones especiales, como el de las propuestas de los partidos políticos para las elecciones 2003. Respecto de la producción de últimos momentos, la labor era completa, es decir, desde escuchar permanentemente las radios y llamar a comisarías u oficinas fiscales para sacar información policial hasta ver, seleccionar y editar cables de noticias económicas, nacionales, deportivas e internacionales. Además produje y llegué a estar a cargo del suplemento de informática de ese diario, con un 90 por ciento de material enlatado, que igual llevaba su tiempo hacerlo.

Sólo me faltaba hacer masa para pizza.

Cuando conocí El Independiente de La Rioja (que lo hacía un mendocino), si bien era una estructura mucho más simple, también era así. Y en esos tiempos era común que en el Interior sólo un periodista hiciera todo el diario, incluido versión impresa y últimos momentos.

Si bien, al menos en Mendoza, Mdzol logró en sus primeros tiempos cambiar esta mentalidad de redacciones multiprocesadoras -a través de periodistas que se abocan a pocos informes al día-, en el fondo no termina de ser muy así, ya que los mismos diarios digitales regionales apuntan a mejorar y a nivelarse con los más grandes. Al menos así lo vivo en UNO, que desde que surgió hace dos años tuvo que esmerarse para igualar y hasta superar por momentos los niveles de Mdzol y Los Andes. Hoy los tres están en la misma línea de clics y visitas por día. Pero ¿esta complejización a mí me cambió la vida?

Te cuento qué es lo que yo hago ahora: en UNO: últimos momentos, la mitad de las veces en forma completa -producción de noticias locales y policiales (incluido la inserción de imágenes, videos o audios respectivos), más cables del mundo y del país (menos deportes, gracias a Ovación)-, 15 notas semanales de tecnología y otras 15 -casi todas ya hechas- de una sección de informes llamado A Fondo (para ambos casos, la producción o la búsqueda de las 30 imágenes o videos para las notas respectivas); las encuestas diarias, los temas para la sección 2.0 En Debate y la sección Mendocinos; la moderación de todos los comentarios en las horas de trabajo (en esto último también a veces solucionar los líos internos entre lectores para evitar que sus insultos y broncas respectivas se muestren en el espacio público de la home) y el armado de algunas notas para la columna central de diario UNO, las galerías de tres notas con fotos de rostros de personas arriba en la home y la de los columnistas de opinión. Además, buscar y poner en la web los cuadritos con la información del minuto a minuto de los partidos de fútbol que se están jugando en la Primera A y Nacional B. También me encargo de coordinar y mantener la sección de blogs (del cual escribo uno). Ah!, también meter noticias en Twitter. Además coordino un proyecto de contenidos nuevos por salir.

Recuerdo que en el último Mendoza Blog Day, en la mesa de los directores de los diarios digitales de Mendoza, uno del público le echó en cara a ellos la cantidad de errores ortográficos que los diarios publican. Los tres jefes le dejaron en claro que la gran estructura e imagen de los medios que se ven por fuera no representa la realidad puertas adentro. Y que aún no existe un modelo de negocios en el periodismo digital que pueda sustentar una redacción más grande y compleja.

Como hace mucho que no viajo a Buenos Aires ni conozco ninguna redacción de medios grandes en el exterior, la gran pregunta que me hago es si el fenómeno de los periodistas multiprocesadora están en todos los medios o no. ¿Si es bueno o no? Uno se termina acostumbrando y hace bien en cuanto a la actitud de trabajo, a la toma de responsabilidades y a las habilidades que se adquieren. Pero a la hora de hacerse la autocrítica, uno siempre quisiera que toda esa gran cantidad tuviera la calidad que merece.

2 comentarios:

  1. Enhorabuena, me ha encantado tu entrada. Muy ilustrativo el recorrido que has hecho. Me gustaría saber, desde tu experiencia, cual es tu opinión al respecto. Calidad o cantidad?
    Carlos Gámez

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  2. Lamentablemente cantidad, Carlos. En lo personal hoy te puedo decir que no me especializo en nada, dentro del periodismo; o sea, tocás de oído en todas las noticias y sí, en todo caso, al ser periodista-editor, aprendés a comunicar mejor a la hora de hacer los títulos (en eso sí hay más calidad), pero una vez que hacés clic y entrás a la nota, no te queda otra más que el cable de la agencia de noticias.
    Yo creo que ésto también lo viven quienes hacen últimos momentos en los periódicos online del interior del país. ¿Qué te sostiene? El extraño vicio de que es un laburo encantador. Gracias por comentar en este blog.

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