domingo, 6 de junio de 2010

Cuando no tenés nada para poner y al final pusiste algo que terminó siendo noticia

Domingo a la tarde. Nada para poner. Y se me viene a la cabeza algo del almuerzo de ese día: tres chocos despedazaron a un gato y luego se lo morfaron en el barrio Ujemvi. Terminó siendo la única noticia local de esa tarde. El primer comentario se lo tomó a la joda. Pero los siguientes empezaron a hablar de la inseguridad en ese lugar de Las Heras. Conclusión: el pobre gato instaló el tema inseguridad allí. Y gracias a los lectores.

Haber armado y publicado ésto me trajo críticas y elogios. ¿Lo volvería a hacer? En el fondo, no quisiera. Pero sucede algo: ¿qué pasaría si dentro de 100 años alguien entra al diario y recorre los títulos? ¿Va a poner la mirada en lo que dijo el ministro Adaro, en que Cobos perdió una interna radical en Buenos Aires o en esa nota que reflejó un instante de lo que pasó en un barrio de Mendoza? Es decir, la noticia que cuenta la realidad vs la noticia que cuenta la realidad política-económica y etcétera. En todo caso, lo primero puede hacerse de una manera que no termine llamándose sensacionalismo. Pero creo yo que lo que sucede en la vereda de tu casa y que llame la atención de los vecinos sirve para pintar una época. Pero bueno, todo un debate.

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