jueves, 19 de agosto de 2010

Los otros periodistas

Luego de trabajar durante años en medios de comunicación recién ahora vengo a conocer a esos periodistas que se dedican full time a la docencia y a su familia, y que por distintas razones jamás pudieron trabajar en algún diario o canal de televisión de Mendoza.

Son los periodistas-maestros. ¿En qué se diferencian de los que abundan en las redacciones? Ahí te tiro algunas:

1. Son periodistas genuinos, ya que jamás perdieron el espíritu universitario, que se traduce en trabajar con calidad y sin influencias de factores de poder u otros.

2. Son personas jodidas, como los de las redacciones, pero también son más humildes, porque sus nombres y apellidos nunca firmaron una nota en un medio grande, por lo que también son de perfil más bajo.

3. No se muestran entusiasmados en trabajar en los medios como diario Uno, diario Los Andes, Mdzol, Canal 9 o Canal 7. Ellos saben que en esos medios tenés la puerta abierta si querés trabajar gratis o mal pago pero sin obra social. Esto es por dos razones: sienten la dignidad de la profesión y la defienden ante todo, y además porque realmente desconfían de la independencia editorial de esos medios mendocinos. Todos tienen algún amigo o conocen a alguien que trabaja o ha trabajado en esos lugares y reconocen su impotencia por trabajar con dignidad e independencia. E inclusive muchos sienten vergüenza de que existan empresarios y ex políticos con mucho poder al mando de algunos multimedios.

4. Si sienten bien trabajando en la escuela porque saben que es útil para los que más necesitan aprender la comunicación, que son los adolescentes y jóvenes mendocinos.

5. Son demasiados críticos de los medios locales, hasta el punto de destacar lo negativo y no lo positivo. Quizá eso ocurre porque en el fondo saben que lo positivo es imposible que se proyecte al largo plazo, como lo fue en su momento la sección Vidas Solidarias (diario Los Andes), a cargo de tres periodistas brillantes, de las cuales una pasó a ser editora en ese medio, otra se marchó a otro medio local en busca de más independencia y por último, la restante, terminó haciendo un master en Estados Unidos y actualmente trabaja en un medio de Whashington. Es que hay periodistas que les gusta triunfar en Mendoza, pero nunca el techo va a ser aquí.

6. También reconocen que como docentes se puede llevar una vida más independiente y además, ganar un sueldo igual o mejor que adentro de las Redacciones. Este caso lo estoy viviendo yo, en particular, que con 28 horas cátedra voy a ganar más por mes que cuando era jefe de noticias en DiarioUno.com.ar. El periodista novato recién a los 30 años se da cuenta de lo que es autosostenerse para toda la vida y allí es cuando empieza a cuestionar su absoluta entrega a los medios, sabiendo que allí no es donde mejor se paga a los periodistas.

7. No podemos dejar afuera aquí a los que se dedican a la comunicación corporativa. Muchos de ellos le hicieron prensa a un ex ministro o arrancaron su vida profesional en las grandes redacciones, pero prefirieron cambiar a un trabajo más aburrido pero con un sueldo tres veces mejor y con la posibilidad de disfrutar el sábado y domingo con sus familias.

8. Son personas que entienden mejor lo que es la misión del periodismo en general, ya que no están corrompidos por la corrupción de poder que emanan desde las redacciones. No son relativistas y entienden muy bien lo que es bueno y lo que es malo.

En fin, podría nombrar más casos, pero vale la pena tenerlos en cuenta porque son a la vez periodistas-espejos del periodista convencional de las redacciones. Prefieren autollamarse "comunicadores" o "licenciados en comunicación social". Son personas más tranquilas y menos aceleradas que las de las redacciones. Tienen tiempo de pensar, de elaborar un juicio crítico, de ver la realidad tal como es y de paso, de reírse un poco del poder. Además se sienten con la conciencia tranquila por estar haciendo algo útil para la sociedad. En mi caso, es difícil admitir que hace un tiempo yo hacía cholunotas, como las fotos sexys de la ex reina hot de Luján, o una galería de 20 fotos de Pamela David con el sólo objetivo de generar más clics de visitas a la página. Ahora a los pibes les estoy enseñando a pensar y me duele haber hecho todo lo contrario desde los medios anteriormente. Es que, sinceramente, ningún periodista adentro de la Redacción se plantea si su labor hace bien o hace mal.

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