jueves, 30 de septiembre de 2010

Historia de las encuestas en Los Andes Online y Uno Digital

LosAndes.com.ar
Las encuestas parecen desde afuera del sitio un espacio clave del periódico digital. Quizá muchos lectores imaginan que se elabora en la reunión de tapa de la tarde, tras una discusión a fondo de lo que son los temas del día o de lo que la opinión pública quisiera opinar. Quizá algunos creerán que cada medio dispone de sociólogos o especialistas en opinión pública para consultar qué tema podría preguntarse a través de la web.

Nada de eso sucede. Las Redacciones –en Mendoza, al menos- apenas tienen gente para los últimos momentos de lunes a viernes y en los fines de semanas, los mismos jefes de noticias o encargados del sitio terminan haciendo la función de periodistas, de productores de los contenidos que no son de último momento y, por supuesto, de la actualización de los debates, foros y encuestas.

En los cinco años que estuve en Los Andes Online me tocó hacer las encuestas desde que comenzaron a aparecer en ese sitio, cerca del 2001, hasta que me fui en el 2005. Y en el Uno lo hice desde que apareció su versión dinámica en diciembre de 2007 hasta principios de este año. La gran pregunta: ¿cómo se hace la encuesta en el diario digital?

En primer lugar, y para ser sinceros, es una tarea difícil y muchas veces no placentera. Porque te obliga a frenar la Ferrari de los últimos momentos, que avanza a 360 kilómetros por hora, produciendo y editando prácticamente todos los textos, fotos y videos que aparecen en el sitio.  La encuesta no se puede hacer en tres minutos. Es necesario hacer una pausa, buscar un buen tema, formular una pregunta que involucre a la mayor cantidad de lectores y a la vez, que refleje una parcialidad periodística. No es fácil y muchas veces no resulta agradable. Pero se hace.

En la época de Los Andes empecé haciéndolo yo solo, según los temas del día. Luego se decidió contratar a la consultora D’Alessio Irol, de Buenos Aires. La rutina era así: cerca de las 10 de la mañana yo enviaba un mail a una de las chicas que elaboran las encuestas –especializadas en marketing- con tres temas a consultar y con todas las respuestas que se me ocurriesen en ese momento. No pasaban más de 40 minutos que mi casilla de correo electrónico recibía el mail de D’Alessio Irol con las preguntas bien formuladas y las respuestas perfectamente armadas –generalmente agregaban más respuestas de las que yo formulaba, y a veces más preguntas sobre un mismo tema-. De este modo, lo único que tenía que hacer era elegir la mejor pregunta/respuestas, ponerlo en el sitio, fijar una fecha de vencimiento de la misma –de lunes a viernes era diaria y si lo colgaba el sábado la encuesta se cerraba el lunes siguiente-. Posteriormente lo publicaba.

Este sistema se caracterizaba en explotar al máximo el potencial de la pregunta y de sus respuestas. En este sentido apuntaba a las múltiples respuestas y así la consulta tenía un carácter integral.

DiarioUno.com.ar
En el diario Uno la cosa cambió rotundamente. Cuando arrancamos, hasta ese entonces la encuesta del día lo hacía Gustavo Bastías, jefe periodístico de radio Nihuil, con una pregunta que rebotaba en los programas de esa emisora. Generalmente elegía el tema más mendocino y más cercano al bolsillo del oyente. Cuando entré yo a hacer las encuestas comencé a trabajar con el mismo estilo de Los Andes: a través de una pregunta completa que incluyera varias respuestas. Esto me duró muy poco: de arriba llegó la orden de hacer preguntas más sencillas y generales, cuyas únicas respuestas fueran “sí” y “no”. ¿Por qué? Porque así se consigue que más lectores voten, más allá de la calidad de las respuestas. Es decir, todo sea por el clic.

Efectivamente, la cantidad de votantes pasó de 50 por día a unos 350 en promedio gracias al “sí” y “no” como respuestas. Y las preguntas con múltiples respuestas se dejó para una sección semanal que salió durante un buen tiempo, llamado Así opinamos. La consigna a partir de las respuestas hacer una nota periodística de una página. De este modo, las encuestas relacionadas con la coyuntura irían en la home para la página 2 del diario y las encuestas vinculadas con los temas de la vida pasarían a ser semanales –para juntar más votos- y se publicarían en Así opinamos.

En general siempre mantuve un criterio con las encuestas: había que mezclar la coyuntura general con los temas abiertos de la vida, ya que creo que la encuesta en Internet no va a brindar la respuesta científica que da los sondeos de consultoras, sino más bien un estado caliente de la opinión pública. Y por ser un estado caliente hay que mezclar lo cercano y cotidiano con lo frío y coyuntural. En síntesis, que la encuesta sirva para decir qué piensa la gente ahora.

Algunos artículos de la encuesta semanal "Así opinamos" (Uno)
Finalmente la sección Así opinamos desapareció porque la periodista que lo hacía, Laura Fernández, se fue a vivir a Chile y la sección –que lleva un día de trabajo- fue rotando entre periodistas que tenían que sumar algo nuevo a sus ya completa agenda de tareas. También hubo un agotamiento de temas para preguntar. Y quedó la encuesta coyuntural de la página 2, que gradualmente fue retomando las preguntas relativas a los temas abiertos de la vida. Así hoy llegamos a encuestas que mezclan las dos cosas, que era la idea que yo impulsé desde un principio, pero con un estilo basado en respuestas múltiples, ya que el sí/no carece de la misma fuerza que posee el si/no de los sondeos de las consultoras.

Un ejemplo de las respuestas informativas que se pierden con el sí/no ocurrió, como les comenté en un post pasado, cuando tuve que poner una encuesta consultando si una menor mendocina que había sido violada debía abortar el bebé que esperaba: esa encuesta comenzó a salir con varias respuestas, entre ellas la que decía“no, debe darlo en adopción”. Esta última se mantuvo al frente de la encuesta con un 60% hasta que de arriba me ordenaron limitar las contestaciones en un “sí” y “no”: a partir de ese momento, las respuesta se inclinaron hacia el “sí” al aborto. Esto comprueba cómo se puede manipular la opinión pública con las respuestas limitadas (a todo o nada) de las encuestas.

Hoy en día ya los diarios digitales importantes no ponen encuestas fijas, como zona de la home. Lo ideal, creo yo, es que la encuesta integre el pack interactivo de la nota periodística. Es decir, que todas las notas que se publiquen tengan la posibilidad de ofrecer una encuesta. Y en todo caso, poner una sección de encuestas-test con premios, que se le consulte a los lectores preguntas sobre temas del día, para evaluar si están informados (o si han leído el diario).

Última encues-
ta de la Vendi-
mia hecha por
diariouno
Las encuestas masivas para elegir a la Reina de la Vendimia

Si no me equivoco la primera encuesta online sobre la elección de la reina de la vendimia que se haya hecho en Mendoza la realicé yo en el 2002. Pregunta corta, quién sale Reina Nacional, y como respuestas cada uno de los departamentos. Empezaba a salir el lunes y lo sacaba de la home el mismo sábado por la tarde, un par de horas antes del comienzo del Acto Central.

Lo que recuerdo es que durante toda la semana entraban por día votos en forma normal. Pero el viernes a la tarde comenzaba a llegar una avalancha de sufragios que tenían un efecto multiplicador alevoso durante el sábado. Y claro, de repente nos encontrábamos por primera vez que una encuesta online mostraba 4.000 votos.

Al año siguiente fue igual y los números, si mal no recuerdo, llegaron a los 6 mil. Y recién un año después se decidió aplicar el sistema de voto único, es decir, que el programa del sitio bochara a quien ingresó su sufragio online más de una vez, aunque había mil trucos para darlo vuelta, como el apagar y prender nuevamente la computadora, o votar nuevamente desde otro navegador.
En el Uno también hice por primera vez, en ese sitio, la megaencuesta de Vendimia en el año 2008 y sucedió exactamente lo mismo que en Los Andes. Pero aquí fueron más rápido en aplicar las restricciones para los votos. Luego esa megaencuesta comenzó a formar parte del sitio especial Vendimia, que hacían los hermanos Sevilla, y esa encuesta se largaba desde mucho antes pero el ritmo de votos permanecía igual: entre el viernes y el sábado de la Fiesta entraban el 80% del total.

Si bien las encuestas para elegir a la Reina de la Vendimia se convirtieron en un instrumento para medir por primera vez las preferencias de la gente, más que la de los jurados, también el entusiasmo generalizado echó a perder la sinceridad a la hora de votar, ya que muchos lo hacían, por ejemplo, desde adentro de un municipio para apoyar a la reina del respectivo departamento.

Diferencias
El programa ahora debe haber cambiado, pero en su momento en Los Andes Online poner una encuesta resultaba algo complicado porque había que meter algo de lenguaje HTML. Pero contaba con una ventaja que no lo tiene y aún creo que no lo dispone Uno: el de poder extender la fecha de cierre de la encuesta una vez concluida la misma, como también el poder agregar una respuesta más a las ya dadas luego de publicarse la pregunta. Por la carencia de esto último, muchas veces en el Uno tuve que dar de baja una encuesta porque faltaba una respuesta. En todo caso en ambos diarios -según mi experiencia- faltó un poco más de programación para la zona de los sondeos online.

¿Qué opino de las encuestas online? Que sirven y que las verdaderas respuestas están en los primeros momentos de la votación: allí es donde se sabe realmente qué dice la opinión pública. Luego, cuando esa encuesta ya es conocida por todos, empiezan a llegar las avalanchas de votos que envía un grupo de presión o poder desde su casa, o desde el municipio, o desde donde sea, y así se echa a perder el objetivo del sondeo, que es reflejar realmente qué dice la opinión pública de algo determinado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario