miércoles, 20 de octubre de 2010

La experiencia es el mensaje porque da sentido a la vida

solosonmisletras.blogspot.com
Mucho se ha dicho de la sobreinformación, de que cada día estamos saturados de noticias y de publicidades. Y en los diarios online, donde hay que meter una primicia local cada 30 minutos –así sea como puse irónicamente yo una vez, sobre tres perros que se habían comido un gato en el barrio Ujemvi-, hoy un diario digital es exitoso si tiene muchas noticias y sobre todo, si estos contenidos generan muchos clics.

Con la televisión pasa lo mismo: mucha repetición de lo que hace Tinelli, con la difusión de los escándalos en Showmatch, con el fin de generar nuevos escándalos que den pie para otros nuevos escándalos más en la emisión del día siguiente, en el programa de Tinelli.

Sí, mucha basura televisiva. Pero es lo que la gente ve. Porque está harta de la inseguridad y de la inflación, así que nada mejor que una TV que nos haga olvidar de la realidad lo más pronto posible.

Y aquí está la clave: ¿necesitamos olvidar toda la realidad para sentirnos bien?

Para los medios digitales y televisivos, la realidad es la inseguridad, la inflación, los discursos pedagógicos subestimatorios de Cristina y hasta allí llegamos. La realidad se completa con la vida laboral y sus problemas (incertidumbre, bajos sueldos, compañeras histéricas y compañeros que te quieren serruchar el piso) y con la vida familiar (el hijo adolescente que hace la suya, la plata que no alcanza, mi mujer que me tiene harta y…).

Conclusión: nada vale la pena (esa es la sensación), entonces abramos la cabeza de noche, tiremos toda la basura mental al tacho y dejemos entrar la otra basura (la televisiva), hasta que nuestra mente se calme.

El sentido de la vida a las noticias

Para Froid, la clave de la vida era el deseo sexual. Para diarios digitales como el Uno, también (mientras más notas que generen erecciones, mejor). Los Andes On Line y Mdzol parecieran no llegar a ese extremo, pero tampoco se manifiestan distantes del mismo. Es que Tinelli y sus programas repetidoras coinciden con Froid: el deseo sexual es lo máximo que puede llegar el ser humano, que se supone estar hecho a imagen y semejanza de Dios.

Para Víctor Frankl, la clave de la existencia es el sentido de la vida. Lo experimentó en un campo de concentración, durante la Segunda Guerra Mundial y su ejemplo también lo vivieron los uruguayos del Old Christian, que cayeron y se estrellaron en la cordillera de los Andes en 1973, muy cerca de El Sosneado, y que salieron a flote tras alimentarse de los cadáveres –allí es cuando tocaron fondo en lo crudo que significa el sentido de la vida como motor para salir adelante- y finalmente un grupo de sobrevivientes salió adelante y se salvó, tras llegar cerca de la Navidad de ese año a una ciudad chilena.

El periodismo en Internet (y por qué no, la TV argentina) deberían darle menos bola a Froid y un cacho más de bola a Frankl si quieren ganar más y mejor audiencia.

En la construcción del sentido en nuestra vida nos nutrimos, cada día, de otros relatos, sostiene Antonio Núñez en ¡Será mejor que lo cuentes! Como el tiempo fue deteriorando los relatos políticos, religiosos y laborales, hoy las principales fuentes de relatos significativos son los medios de comunicación. Esto explica el por qué el éxito de Radio 10 en Buenos Aires, por ejemplo: porque los relatos periodísticos o de amigos que más logran captar nuestra atención son aquellos que tienen que ver con el nuestro.

Ok, hasta el momento, nada nuevo, ¿no?

Núñez afirma que vamos modificando nuestro gran eje a lo largo de nuestra vida para poner a nuestra identidad a salvo de las grandes contradicciones que nos acechan a diario. Así logramos que nuestro relato vital sigan conservando su sentido, pese a que se produzcan acontecimientos que lo pongan en entredicho o incluso lo contradigan.

De este modo, lo nuevo (para mi) es que el periodismo puede rescatar las piezas claves que hacen a la identidad de la persona y construir relatos con ellos, para que esa persona pueda enfrentar mejor la vida. No estamos hablando de publicar un manual de instrucciones para no ser víctima de la inseguridad, sino de algo más profundo: de publicar historias de vida (relatos) de personas que no renuncian a trabajar dignamente, a mirar con buenos ojos a las personas que no conocen (y no con ojos que digan “este extraño me quiere sacar algo”),  y sobre todo, historias de personas que gracias al esfuerzo común y a la unidad logran salir adelante (esto para contrarrestar toda la ola de peleas que día a día nos impone el modelo Tinelli). Sin dudas que el principal obstáculo, si lo vemos a nivel general, es el relativismo de izquierdas y de derechas que condujo al predominio de la cultura presente.

Aunque parezca aburrido, se trata de publicar noticias con valores, que digan que haciendo las cosas bien nos va a ir bien, que dando amor recibiremos amor y estaremos más juntos, y que estando juntos nos irá mejor que estando divididos. Son valores que en el fondo –y en esto me siento muy seguro- busca la gente para contrarrestar todo lo que la vida y los medios hoy nos dicen (seamos lindos y exitosos, mejor seamos polémicos y armemos peleas que sentarnos a charlar y a buscar cosas en comú, etc).

Ocurre, como expresa Núñez, que nos sobran historias para nutrir nuestro relato, pero resulta complicado conectarlas para que generen sentido, ya que eso exigen más tiempo y dedicación (y es lo que menos sobra adentro de las Redacciones: por eso ¡bienvenido PrimiciaYa.com y algo que tenga que ver con Ricardo Fort!).

Hoy en día el nuevo periodismo es mostrar lo mejor que tiene la sociedad.

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