viernes, 22 de octubre de 2010

Sin autoridad moral

La tapa de hoy de la edición impresa de Diario Uno
Otra vez la peleíta Vila – Alonso (7 vs 9). En estos días, gran parte de quienes aún tenemos Supercanal (pese a que hace más de un mes me di de baja) no podemos ver bien Canal 9 por culpa de Supercanal, que chifla la señal para favorecer al 7. Hoy, el Uno se lanzó contra los dueños del 9 con un tema que nada ver.

El principal objetivo de los diarios digitales es aprovechar que Internet es gratis para sumar todos los días nuevos lectores. Esto no se puede lograr subestimando a la audiencia. Y lo que hace Uno es subestimar a su audiencia cada vez que se manda algo contra el 9

Pero a diferencia de veces anteriores, hoy muchos –para no decir muchísimos- mendocinos son víctimas de la interferencia de señal del 9 por parte de Supercanal. Sacar una nota, justamente, contra el 9 sinceramente es escupir hacia el techo porque la audiencia sabe que es un intento de justificar que los de Uno Medios son los buenos del mundo y los de Alonso Medios, los malos.

La Dirección de Fiscalización y Control ordenó a Supercanal
a restablecer la señal de Canal 9. Hasta hoy, ni bola.
Está claro que el daño que pueda hacer el dueño del 9 a los mendocinos por este caso del agua es tremendamente inferior (digamos que ni se puede comparar) con el daño que le está haciendo el 7 desde Supercanal a todos los mendocinos.

¿Por qué esta tremenda metida de pata?

Las decisiones no siempre salen de la Redacción. En las reuniones de editores con directivos –porque en la famosa Redacción Multimedia de Uno Medios -que todos vemos en Noticiero 7- no sale la parte de atrás de la misma (que es en realidad desde donde enfoca la cámara): allí hay un salón donde los directivos casi todos los días debaten a la vista de los periodistas. Es predecible que cuando se decidió lanzar este artículo todos hayan estado muy convencidos de que los mendocinos aceptan y valoran lo que ellos piensan, porque son directivos, por lo tanto tienen la razón y son los dueños del presente y del futuro. Luego se publica la nota en el papel, la misma repercute en el online y en radio Nihuil y sólo dos oyentes o lectores, como mucho, le siguen la corriente. Es el poder de los medios, ¿no?

¿Qué debería hacer Diariouno.com.ar?
Un amigo que dirige una consultora de medios que atiende a clientes de este país y de España me dijo hace mucho que para ganarle a Los Andes, los dueños de Uno deben alejarse de ese diario para que su mala imagen no quede asociada a la del medio. Quizás bastaría con que las peleas de barrio con sus vecinos Canal 9 y Mdzol, en todo caso, no se publiquen en el diario, porque por más buenas intenciones que tengan, siempre van a terminar escupiendo al techo por el mismo peso de la gravedad de la mala imagen. Y mucho peor en este caso, en el que cada día la gravedad pesa más por culpa de las señales que adrede impiden que Canal 9 se vea bien, tanto en los bien suscriptos a Supercanal, como en los que están pinchados en el cable (alguno, se me ocurre ahora, creerá que hoy les conviene tener usuarios pinchados al cable)

En los inicios había ética...hasta que llegaron los metidos
Al principio, en sus primeros tiempos, lo que más me gustaba de trabajar en Los Andes Online era la absoluta libertad, porque nadie de arriba venía a cambiar los contenidos. Luego, como los diarios digitales avanzaron sobre el papel en cuanto a audiencia, los que no se tenían que meter se metieron y de ese modo la semilla de la manipulación y desinformación comenzó a germinar.

Vale bien la pena recordar que la premisa que yo tenía cada vez que escribía notas de tecnología: los lectores saben más que nosotros: el peor error es subestimarlos.

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