martes, 1 de marzo de 2011

El periodista francés que logró cambiar la historia tras escribir una nota para La Nación

Raoul Follereau  recorrió el mundo varias veces para combatir el hambre, la miseria y la injusticia. Juntó millones de firmas para que la ONU declarase el Día Mundial de la Paz. Les pidió a los presidentes de EE. UU. y de la Rusia soviética que le den a los enfermos de lepra el dinero que gastan por un día en la guerra de Vietnam. 19 jefes de Estado lo propusieron para el Nóbel de la Paz. Hoy su obra - que ha salvado millones de vidas- sigue en marcha. Todo comenzó con artículo que le pidió el entonces director del periódico de la calle Bouchard.

Raoul Follereau
Una nota de investigación muchas veces lleva al origen de un problema. Allí, el periodista suele enfrentarse al reto de su propia sensibilidad, que luego intentará transcribirlo. Quizá haya casos en que una nota haya quedado sin el punto final, Entonces muchos optan por llevar el informe a un libro. Y otros, muy pocos, por cierto, de las palabras a las acciones que reclama la conciencia y el corazón: éste es el caso de un periodista francés, que había perdido a su padre a los 14 años y tras ver por primera vez a enfermos de lepra en el Níger -mientras escribía un artículo que le había pedido el director del diario porteño La Nación en 1935, sobre lo que dejó el padre Foucauld en el norte de África- decidió ir de las palabras a las acciones:

“Ese día comprendí que existía un crimen imperdonable, susceptible de no sé qué castigo. Es un crimen sin recurso y sin amnistía: es la lepra”.

A partir de allí su vida cambió radicalmente: empezó a recorrer el mundo para buscar recursos y voluntarios para ayudar a los que padecen una enfermedad infecciosa, con un fuerte e histórico rechazo social –uno de los motivos que llevó a que el venezolano Jacinto Convit inventara a fines de los 80 la primera vacuna fue ver en su país cómo a los leprosos se los encadenaba y quedaban bajo custodia policial –. Mientras el mundo soportaba la Segunda Guerra, Follereau destinó su vida a apagar la indiferencia de los poderosos y de toda la sociedad a los más desprotegidos, junto a figuras como Madeleine Lebrel (Francia), Dorothy Day (Estados Unidos), Marcelo Candia (Brasil), Alberto Hurtado (Chile) y Jean Vanier (Canadá).

Raoul Follereau
 A poco de finalizar la guerra, Follereau le escribió una carta al presidente Franklin D. Roosevelt para pedir el equivalente de "un día de la guerra" para las obras de la paz. Diez años después reiteró el pedido a los presidentes Malenkov de Rusia y Eisenhower (Estados Unidos), esta vez solicitándole que donen el costo de un bombardero para el tratamiento de los enfermos de lepra. Ambos mandatarios ni le contestaron, siendo rechazado por ambos. Pero ese año logró que Naciones Unidas apruebe el Día Mundial de la Lepra (se celebra el último domingo de enero). 

En 1962 le escribió a todos los presidentes del mundo para pedir 100 francos (21 dólares) por cada millón de esa moneda: serían destinados al tratamiento de los enfermos de lepra en todo el mundo. En 1970 publicó 10 millones de copias en 35 idiomas de “El libro del amor”, que lo escribió a los 17 años. También fue propuesto para Premio Nóbel de la Paz por varios presidentes. Murió el 6 de diciembre de 1977 en París y su fundación opera en Francia, Italia, Benin, Madagascar, Malí, Guyana, Luxemburgo, Suiza, Chad, Portugal, Guinea-Bissau, entre otros. El Vaticano ya inició el proceso de beatificación.

El País informa la muerte de
Follereau en diciembre de 1977
“Hoy me duele sentarme al a mesa, comer con buen apetito y dormir sin pesadillas después de haber visto el espectáculo atroz de tantos hambrientos y tantas miserias humanas. Por eso les grito a los que prefieren cerrar los ojos y a los que se visten de esmoquin para arreglar el mundo, y les pido justicia. Grito para que me oigan. Se los pido en el nombre de Dios”, dijo.

Además de "El libro del
amor", el abogado, escritor
 y periodista francés fue
el autor de "Bomba
 atómica o caridad" (1949)
  
Tras recorrer más de dos millones de kilómetros a lo largo del planeta, Follereau y su obra fueron capaces de curar a millones de personas hasta el día de hoy. El nombre del protagonista de esta vocación, que comenzó con una nota que hizo para La Nación, hoy apenas arroja dos resultados en el buscador de La Nación Line. 

La lepra afecta a la humanidad desde 600 AC.  Cuando el venezolano Jacinto Convit inventó la vacuna contra a fines de los 80, unas 20 millones de personas la padecían en el mundo. Hoy esa cifra se redujo considerablemente, aunque cada año aparecen hasta 700 mil casos. La gran mayoría en la India y también en  Tanzania, Angola, Etiopía, República Democrática del Congo, Madagascar, Mozambique y Brasil. Según la Fundación Raoul Follereau, más de 14 millones de personas se curaron en los últimos 25 años y a nivel mundial se suma un enfermo cada tres minutos. Según reporta la web de la Sociedad Argentina de Dermatología, en la Argentina existen 675 pacientes en tratamiento, de los cuales 309 fueron diagnosticados durante el año 2009. Los casos se dan en el norte del país y el porcentaje de contagio es muy bajo.


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