lunes, 8 de agosto de 2011

La Nación Line logró sacar el máximo provecho a la comunicación verbal

El nuevo La Nación
Line tiene un recorrido
visual más corto y
más equilibrio entre
imágenes chicas y
grandes.
Gestos, lenguaje corporal o postura, expresión facial, contacto visual (mirada); la ropa, peinados o incluso la arquitectura, o símbolos e infografías hacen a la comunicación no verbal y constituye más del 65% de lo que una persona percibe de otra cuando se emite un mensaje. El 35% restante es la comunicación verbal, que es oral (palabras habladas, música y sonidos) y escrita (textos y otros signos).

Lo primero que capté del relanzamiento de La Nación Line - hecha el sábado último, el día con menos visitas en general en los diarios digitales-, fue que antes de la multimedia y todas las formas de transmisión de mensajes más próximas a la comunicación no verbal -que es la gran diferencia que existe entre diarios en Internet y diarios en papel- primero hay que apretar el acelerador a fondo y optimizar al máximo lo que hay de comunicación verbal, que en este caso es el diseño + el espacio y tipo de tipografías.

Dicho con otras palabras: el mensaje que hoy deja el periódico de la calle Bouchard a los demás diarios digitales de Argentina es que no sirve pensar en un producto 100% Internet (es decir, ese nuevo medio de comunicación que no se parezca para nada al papel) si primero uno no se sincera y reconoce que la comunicación verbal existe en la Red y tiene que ser reformulada -mediante un exacto y óptimo trabajo de comunicación- para que sea el escenario que facilite luego un mayor entendimiento y capacidad de comunicación, a través de la multimedia, las redes sociales y todo lo que ofrece Internet como medio de comunicación.

Un módulo reemplaza a la clásica
lista de las noticias más
vistas 
En síntesis, el objetivo de un rediseño es más que mejorar la comunicación: es asegurarse de que la comunicación realmente se concrete (es decir, que el lector entienda la noticia) y que el periodista no esté horas y horas escribiendo informes para que luego no sean leídos. Bien, entonces la otra enseñanza que hoy deja La Nación Line a los medios más chicos es que el diseño no es una tarea ajena al periodista y editor que están publicando los últimos momentos: ambas van de la mano, por lo que no hay que ponerse contento con escribir un buen informe y esperar qué comentarios llegan. Ahora se debe pensar en forma integral: desde las palabras justas y el módulo de diseño hasta todos los recursos de comunicación verbal y no verbal que aseguran una óptima comunicación en Internet, como también su efectiva distribución en las redes sociales, para que el lector se sienta allí en primera persona. Hablar de ésto en los primeros años del periodismo digital sonaba a una buena intención. Hoy, La Nación Line nos está diciendo que se puede.

1 comentario:

  1. No me resulta muy feliz el rediseño de La Nacion web. Demasiada fotografía y poquísimo texto para leer... Mucha competencia entre imagenes, no veo salvo la cabecera, priorización de temas....

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