viernes, 27 de abril de 2012

Por qué los medios pueden ganar confianza con la verdad

"La fuerza que hará triunfar a la verdad en el mundo es el del amor que tienes por la verdad" Chiara Lubic

Hace un par de semanas fuimos, con Graciela, a la presentación de María Voce (más conocida como Emmaús), presidenta del movimiento Focolares en el mundo, la primera después de su fundadora, Chiara Lubic. Fueron cuatro mil personas al principal salón del complejo Parque Norte. Si bien el mensaje fue la unidad con Jesús en medio de cada persona, de todo lo que se dijo hallé una bajada de línea al periodismo actual: redescubrir la verdad y amar la verdad, porque el futuro del periodismo está en la verdad. Esta misma reflexión encontré la semana última, cuando el padre Mariano Fazio -primer decano de una facultad de comunicación institucional de la iglesia católica y actual vicario del Opus Dei en Argentina, Paraguay y Bolivia- presentó “Cooperadores de la Verdad. El antídoto de Benedicto XVI contra la dictadura del relativismo” en la Nave Cultural de la ciudad de Mendoza. Allí profundiza sobre el relativismo como prueba de la crisis que hay en demostrar que existe la verdad. Y eso, más condimentos ideológicos, brilla por su presencia en el periodismo: ya no se aborda una verdad desde varios puntos de vista, sino que se construyen varias verdades diferentes y cada una de ellas son abordadas desde un solo punto de vista, dejando la sensación de un discurso completo cuando en realidad lo es más incompleto que nunca. ¿Cuál es el problema? ¿el miedo a la verdad? El papa Benedicto dijo hace un tiempo que hoy la verdad nos queda grande, pero mucho tiempo atrás fue Jesucristo el que dijo que "la verdad nos hará libres". Entonces, juntando las piezas, ¿tenemos miedo de ser libres? (qué linda rosca de palabras que armé).

En el libro 100 pensamientos de Chiara Lubic, la fundadores de la Obra de María afirma que "el mundo pertenecerá a quien más ama y sabe dar prueba de ello". ¿Cómo relacionarlo con el periodismo y los medios de comunicación? Simplemente ajustando la tuerca del eje amor-verdad-realidad. Los periodistas ni los medios tienen la misión de repartir flores en el mundo y de emitir noticieros desde un escenario de Woodstock, pero sí puede plantearse realmente qué es amar la verdad y la realidad. Para ello primero se necesita ajustar la realidad con la verdad y luego agregar el amor como un aporte que le da sentido a todo ésto. El amor es lo que da creatividad, pasión y mejor forma de comunicar. Es cuestión de hacerlo, nomás. Para ello hay que revisar los ideales de cada uno y ver si sinceramente apuntan al bien de todos.

"Trata de escuchar con confianza a quien te habla con años y abiertamente en la verdad" es otra de las reflexiones de Chiara Lubic. Y en este caso el mensaje va para la audiencia, nuestros lectores, televidentes, radioescuchas o seguidores de Twitter, etc. Para mi es la meta final de cualquier medio de comunicación: que cuando haya logrado concretar un buen recorrido en años sus receptores reciban sus mensajes con confianza porque saben que ese medio le está diciendo la verdad. Para lograrlo hace falta concretar lo anterior, que es ajustar el eje amor-verdad-realidad.

La última reflexión de Chiara va para mi y para todos los periodistas que hemos recibido a lo largo de los años las influencias: "¿Por qué no dejar que se apague nuestro yo para que en su lugar brille la luz?".

La luz ilumina y la verdad se ve mejor si está iluminada. La conciencia sigue enviando mensajes, creo yo. No  hay que discriminarla del todo, por más que los conocimientos y la experiencia nos configuren un mensaje un mensaje más elegante y mejor armado. En este sentido reconozco que el relativismo siempre va a ser un obstáculo.

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