miércoles, 26 de septiembre de 2012

El peligro de manipular un estado de opinión creado con comentarios

Un éxito de un diario digital también se puede medir por la calidad de los comentarios que publican sus mismos lectores o que el mismo diario deja publicar de ellos. Algunos deciden publicar todo, otros prefieren filtrar todo bajo un sistema que permita destacar los mejores comentarios (como lo hace La Nación Line) y otros, por cuestión de tiempo y presupuesto, filtrar los comentarios. Los mismos editores de diarios digitales están algo desorientados en este asunto y el problema de fondo es el mismo: el periodista y el editor quieren dedicarse al periodismo, es decir, a informar y los asuntos de los lectores que se encargue otro. Eso es dinero y en los medios digitales del Interior eso escasea.

Entonces, ya sea un community manager o el periodista que se quedó revisando los comentarios pendientes de publicación, la ética para decidir qué comentarios publicar es clave ahora porque puede decidir ganar o perder lectores. Conozco el caso de una amiga periodista de Buenos Aires que me comentó que conoce más gente que entra a los diarios digitales a leer comentarios, más que las notas mismas. Esto puede hacer sentir decepcionado a un periodista, pero es así. En realidad el problema no lo es tal cuando el nivel de comentarios es acorde al nivel periodístico del artículo escrito. Eso no ocurre acá y puede ser una de las razones por las cuales, por ejemplo, Los Andes On line decida no ensuciar el blanco de sus notas con comentarios.

Vamos al ejemplo de las dos imágenes de abajo (capturadas ayer por la tarde): las notas del mismo tema publicadas por Mdzol y Uno. Yo envié el mismo comentario a los dos diarios. Sólo Mdzol lo publicó. Insistí tres veces más con Uno y no lo difundió. ¿Qué pasó? Orden de arriba no creo, fallas en el sistema tampoco (porque se publicaban otros comentarios) y omisión o distracción del moderador, puede ser. También puede ser algo que hoy es una tentación para el periodista (porque en su momento a mi también me pasó) y que tiene que ver con lo ético: impedir publicar una opinión fundamentada de alguien que piensa distinto del periodista moderador. En cambio si es una opinión no fundamentada y basada en agresiones, ahí sí publicarlo porque va a quedar como una posición intolerante, del odio, retrógrada, nazista y como quieran llamársele. No sé si aquí pasó ésto (la nota es sobre aborto y el comentario que sí publicó Mdzol y no el Uno fue: Conocé porqué el aborto no es la solución para las mujeres violadas  http://shar.es/5nYrK).

Más allá de este caso que puede ser excepcional, o que finalmente no hubo intención de no publicar mi comentario, la realidad es que como van a ver ahora, es necesario que el moderador o community manager sean conscientes de revisar todos los comentarios y publicar todas las opiniones. Y en todo caso frenar los comentarios que se exceden en violencia. Porque lo que finalmente aparece en Internet es un estado de opinión pública sobre un tema. Al impedir que una opinión fundamentada se manifieste se impide mostrar lo que todos piensan y opinan. En el siguiente caso van a ver que los comentarios publicados en Mdzol es más parejo el reflejo de las dos posturas (y en más cantidad) respectos de los publicados en Uno, que pareciera decir que la mayoría de los mendocinos apoyan el aborto.



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