domingo, 18 de noviembre de 2012

Conocé la historia del mendocino que con el protocolo del aborto no punible hoy no podría volver a nacer

Nació hace 20 años en Luján de Cuyo. Es hijo de un violador y de una discapacitada abusada. Hoy condena el aborto no punible y afirma: "por qué esos niños que matan (por abortos) no los dejan en la puerta de la casa de mi abuela".

Tras escuchar el relato de su vida durante media hora, a uno le cuesta creer que existan leyes que determinen si una persona tiene el derecho a vivir, según lo decida una mujer sumergida en una crisis por un embarazo no deseado o por un familiar que directamente decida por ella. En el caso de Nahuel fue su abuela quien resolvió que él llegara a la vida, luego de que su hija discapacitada fuera abusada sexualmente un vecino, en un lamentablemente hecho que sucedió hace más de 20 años en Luján, y del que jamás existió una denuncia policial. 

Si bien en este caso imperan dos noticias, el abuso sexual seguido por embarazo por un lado y la posible puesta en vigencia de una normativa que impide que algunos seres humanos lleguen al mundo, sin dudas que en cualquier otro momento la primera noticia hubiera sido la más llamativa y mediática; pero ahora, en un escenario en el que legisladores analizan acatar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, lo que cobra valor es la segunda opción, que tras conocer al lujanino de 20 años -y padre ya de una criatura- es sin dudas el suponer que personas como él no podrán nacer ni ser argentinos libres simplemente porque tuvieron la mala suerte de ser hijos de violadores y de mujeres abusadas.

Entrevistado en el programa After Office de Mdz Radio, tuvo varias respuestas cuando fue consultado si era consciente de que con el protocolo en vigencia él quizá hoy no podría haber nacido. "A mi mi abuela me enseñó a amar la vida. ¿Por qué esos niños que matan (por abortos) no los dejan en la puerta de la casa de mi abuela?". 

Al escribir sobre este tema se me vino a la cabeza algo que me enteré el viernes último: el Registro Único de Adopción de Mendoza entregó un bebé a una pareja que estuvo...ocho años esperando ser padres. Esto significa que hay pocos bebés en adopción en Mendoza. Por un lado esto y por otro, el querer reglamentar algo que implica matar a criaturas que llegan a la vida. Contradictorio, de lo más extremo.

Aquí, el joven de Luján -que hoy representa la voz del niño que pudo nacer- cuenta su vida y su opinión sobre el protocolo del aborto no punible.

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