jueves, 22 de noviembre de 2012

Una mendocina adoptó a chicos que iban a ser abortados y atiende a víctimas de abusos sexuales


"Si yo estuviera del lado del aborto no tendría a mi hijo Nicolás en mi vida", afirma Juanita Prossetti. Considera que los legisladores tienen más puesta la cabeza en el aborto que en la situación en la que llega una embarazada por violación y en el daño interior que se hace una mujer que aborta.

Una niña de unos cinco años golpea la puerta y su silueta se la ve desde el otro lado del vidrio. "Esa nena iba a ser un aborto", desliza Juanita Prosetti, una vecina muy querida en el barrio Mauricio, de Carrodilla. La pequeña abre la puerta, entra corriendo y se le sube a la falda de Juanita. Quería jugar mientras cerrábamos la entrevista, pero la verdad es que cuesta imaginar que una niña llena de alegría y de ilusiones, con el protocolo del aborto no punible en vigencia, quizás hoy no podría volver a nacer.

En los trece años que lleva el comedor Inmensa Esperanza, Juanita ha atendido a unas diez víctimas del abuso, que llegaron embarazadas, desganadas, doloridas y desilusionadas y  tras acompañarlas con el afecto de ella y el de su psicóloga y abogadas, lograron dar a luz y recomponer sus respectivas vidas. Por esta enorme labor, sin dudas que Juanita -madre de cinco hijos, dos de ellos adoptados en circunstancias que pudieron terminar en abortos- es una de las voces más autorizadas para ser escuchadas en el debate del protocolo del aborto no punible. Escuchemos lo que dice:

"Antes de matar a la criatura que está en el vientre hay que hacer justicia con el hecho en sí de la violación, no permitir que vuelva a suceder. Los legisladores están con la mente puesta en el aborto y no con la mente bien puesta en que el violador es que el que tiene que estar preso y no el niño, que es el inocente".

"En estos trece años he hecho muchas denuncias en los juzgados de padres que violan a las criaturas de ocho años, por ejemplo. Entran y como no se ha comprobado bien, salen. Entonces la criatura es la víctima: muchas veces es peloteado de la familia al juzgado y del juzgado a la Dinaf o al  COSE (según la edad que tengan y lo que haya sucedido), y allí es donde van a parar si ha sido violado por algún familiar. Y después, allí adentro terminan de vivir una experiencia más dura que las que los llevó hasta allí. Los legisladores tienen su cabeza más puesta en el aborto que en estas situaciones: cada cinco niños, uno es violado, esa es la situación de fondo".

"Una chica no se puede integrar bien a la sociedad con un aborto, por más que hayan pagado al mejor médico, porque esa chica queda desintegrada.  Acá (en su comedor) se le ponen psicólogos. Yo he acompañado a una mujer que a los 70 años seguía arrastrando las secuelas de un aborto que se hizo a los 17 años. Ella no podía perdonarse y entender que había sido parte de un crimen. Esto no lo están contemplando los legisladores porque no ven la psicología de las personas y mucho menos el daño interior que se hace una niña".

"Hemos visto que mujeres que sufrieron el revés del aborto, se han integrado a la sociedad, son personas activas y trabajadoras, sus chicos están en el colegio, han progresado. Sería mucho más fructífero para nuestra sociedad contener esta realidad, y tener personas que sean activas y no desterrarlas y matarlas. Mi hijo Nicolás (que nació fruto de una violación) ya tiene 13 años, está ingresando al secundario, es inteligente, quiere ser profesional. Si yo estuviera del lado de los que apoyan el aborto no tendría este ser humano en mi vida".

Juanita admite que fue madre natural cuando tuvo cáncer y ante la posibilidad de un aborto espontáneo, prefirió dar a luz. Hoy esos hijos que dio son profesionales. 

En este audio Juanita habla de todo. También se refiere a las mujeres que mueren por abortos clandestinos, según ellas, porque queriendo ser madres prefirieron abortar por miedo a no tener la comida asegurada para sus futuros hijos (el audio está disponible para su libre descarga):





1 comentario:

  1. que gran articulo la verdad que son historia que no imagine nunca que podrían suceder

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