martes, 20 de noviembre de 2012

Intentó abortar y pide a los senadores que piensen en sus madres antes de votar el protocolo

Influida por la familia de su ex pareja, una mendocina ingirió una pastilla e intentó abortar a su nena, que hoy tiene diez años.  Un médico de guardia del Lagomaggiore logró extraerle esa pastilla del estómago y así, meses después, la criatura nació.  Pero igual quedó marcada por una culpa. "Me sentí sola hasta que me di cuenta de que estaba Dios". Rechaza el protocolo para el aborto no punible y aconsejó a los legisladores que antes de votar por el protocolo le pregunten a sus mamás.

A los 22 años, la lujanina María V. estaba ante la espada y la pared: “la pared era mi hijo y la espada, su padre". Sin la contención de una familia propia, lo único que tenía María V. era la familia del padre del niño que estaba creciendo en su vientre. "Su padre no quería que lo tuviese y los familiares de él le metieron tantas cosas e la cabeza que sentí mucho miedo. En el fondo yo quería ser mamá, pero ellos me trasladaron toda esa presión", cuenta la joven que vive en el hogar de Juanita, en el barrio Mauricio de Carrodilla.

"Yo no vivía el presente. Pensaba en el día del mañana y me daba miedo. Pero a la vez tenía otro hijo y lo veía en el moisés y me decía cómo puedo matar esa vida que tengo aquí adentro".
María V presionada por la familia
del padre del hijo que esperaba
para elegir un camino oscuro

Quiso terminar el asunto con una pastilla abortiva, pero poco después de tomarla empezó a sentirse mareada. Fue al Lagomaggiore y el médico le dijo que estaba estresada. El trauma del aborto ya estaba dando sus primeros pasos.  "Le conté al doctor lo que me estaba sucediendo y fue él quien se interpuso a tiempo para que no se concretara ese aborto".

Interrumpiendo el aborto no logró interrumpir el trauma.

"El peor momento fue cuando nació mi hijo porque me sentía culpable de haber escuchado a los demás y no escuchar lo que yo sentía como madre".
Me sentí sola hasta que me di cuenta de que estaba Dios. Mucha gente como Juanita y de iglesias me ayudaron a salir adelante. La psicóloga me ayudó a comprender que no era mi culpa, pero también que no estuvo bien la decisión de intentar abortarlo, pero estuvo bien la decisión que tomé de hablarlo con el doctor".

María V. define el embarazo como "una vida en un vientre que da mucha luz". Y sobre la presión de terminar con un embarazo afirma que "si uno lucha las cosas salen bien y más cuando estás con Dios".

Acerca de quienes no toman conciencia del protocolo para el aborto no punible: "La gente está tan involucrada con las cosas de hoy que no se da cuenta de que una vida tiene mucho que hacer por este mundo".

Considera que es importante "ayudar a las mujeres que viven este trance con un sentido más espiritual" y consultada sobre algunos legisladores, que quieren aprobar el protocolo para evitar muertes en abortos clandestinos, María V. le responde así::

"Que ese legislador le pregunte a su mamá que sintió cuando él nació. Para ser legislador hay que ser inteligente y su mamá debe sentirse orgullosa de ellos. Sin dudas que tiene que haber sido una buena mamá".

Escuchá el audio completo de María V. A los medios interesados escriben a mario@visualdat.com: 



Aclaración: en la tarde de hoy martes fue necesario realizar dos correcciones.

1 comentario:

  1. ¿Los legisladores sabrán dónde están parados?

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