lunes, 19 de noviembre de 2012

Mendocina que abortó pide a los médicos que informen los daños psicológicos que deja el aborto

"Hice un bloqueo mental y no sentí nada. Supe que me estaban sacando una vida, pero a la vez creí que era una cosita. Al principio sentí un poco de alivio que me duró un mes. Después de ese mes empecé de a poco a perder un montón de alegría y después, con los años, se fue agravando el dolor y el vacío en el corazón. Nunca me imaginé que iba a tener todos los problemas que llegaron después. Si bien Dios te perdona, vos no te perdonás tan fácilmente. Te empieza a doler, el cuerpo te pasa la factura de que tenés que hacer un duelo y ese duelo no lo podés hacer". 


Imagen: Metamorfosis, mujer y el arco.
Octavio Ocampo. Lowridearte
Una persona que transmite serenidad es alguien con personalidad, fe y mucha voluntad. Natalia vive en el Gran Mendoza y a los pocos minutos de entrevistarla vi en ella un rostro iluminado y lleno de vida, a pesar de la dura experiencia que estaba contando. Le gusta cantar y resaltar lo positivo de las personas. Tiene muchos proyectos e intuyo que le encanta decirle a cada persona que se enamore de sus propios proyectos y le dé para adelante. No es una mujer más, sin dudas. Sobre todo porque al afirmar que "rechazo al aborto en todos los casos" no parte de una idea, sino de un recorrido que ella misma hizo desde la primera estación, pasando por los senderos de espinas y vidrios, hasta un final reconciliador con su vida misma, con un mensaje de esperanza: "tener un hijo es una bendición de Dios y siempre la mujer va a poder", ya sea con ayuda o sin ayuda de los familiares.

Admite tener puntos en común con las mujeres que apoyan el aborto, en cuanto al incómodo momento de vivir un embarazo no deseado, pero ella misma propone una solución para que ésto no termine con un final violento: "si tiene un embarazo no deseado que no lo oculte, más bien que lo diga a los veinte mil vientos: de esta forma es como que queda casi imposibilitado abortar; que tenga una compañía confortable y cálida que le diga que nunca va a estar sola, que va a tener un hijo y también un montón de gente que la va a ayudar".

Sobre el protocolo critica un detalle puntual: que no se informe los traumas mentales que arrastra el aborto:

"A todas las mujeres en general les digo que sepan las consecuencias de un aborto. Antes de hacerlo no se nos pasa por la cabeza. Creo que se debería ayudar a todas las mujeres a que sepan cuáles son las consecuencias de un aborto. Tiene que estar muy consciente de todas las consecuencias que trae. El médico lo debería decir, no lo debería omitir. Es como no decirle a una persona que después de operarte no vas a poder tomar más agua. Legalizarlo no es una opción", concluyó.

El testimonio de Natalia ratifica lo dicho por Vilma Jilek, directora de la ONG mendocina Accionar: "el protocolo no mide las consecuencias psicológicas de la persona que aborta”. La única investigación seria sobre consecuencias del aborto, hecho por Bowling Green State University, (Ohio, Estados Unidos), en un universo de 163.831 mujeres que "interrumpieron sus embarazos", encontró un 55% al 138% de probabilidades de sufrir problemas mentales y 155% de riesgo de suicidio.

Escuchá la entrevista completa a Natalia y a los medios que quieran contactarse con ella me avisan al correo mario@visualdat.com



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