martes, 18 de diciembre de 2012

Por qué la prensa mendocina perdió credibilidad con la cobertura del protocolo de aborto no punible

Hace una semana, en la Legislatura de Mendoza, por cinco votos de diferencia los senadores decidieron encajonar el protocolo de aborto no punible -que rige en Argentina desde 1922, tras ser validado en los últimos tiempos por la Corte Suprema de Justicia. De este modo, Mendoza se convirtió enla primera provincia del país en no avalar la normativa que promueve el aborto libre, ya que una mujer puede abortar sin hacer denuncia policial, por lo tanto si bien el protocolo está hecho para los casos de embarazo por violación, en la práctica no lo es así. Qué hizo la prensa local.


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Así como en la política o los acontecimientos policiales, el periodismo (el buen periodismo) construye la realidad sin dejar nada librado al azar, con un volumen de información, análisis y opinión suficientes para explicar y comunicar lo que sucede, todo lo contrario ocurrió con la cobertura que los medios mendocinos hicieron sobre el protocolo de aborto no punible -desde su aprobación en Diputados hasta su bochazo en el Senado: la noticia no fue el aborto y el protocolo que lo avala, apenas sólo fue lo que dijo este legislador o lo que dijo este otro (no más que eso), por lo tanto la cobertura quedó en deuda (default).

En default porque ni siquiera los medios trataron lo que en sí es el aborto, qué significa, en qué consiste el protocolo, en qué lugares de Mendoza se hacen abortos, cómoson las mujeres que deciden abortar y por qué lo hacen, qué sucede después de unaborto, qué casos de trauma post aborto existen en Mendoza, qué organizaciones acompañan a la mujer en estas situaciones (cómo lo hace el Gobierno provincial, si lo hace), cómo es en otros países, qué opinan los familiares y víctimas de los abusos sexuales, qué dicen los médicos y algunos referentes, y sobre todo, qué dicen los más discriminados (los hijos de las personas abusadas); cómo evolucionó la legislación de los derechos del niño desde 1922 y en qué cambiaron los derechos humanos desde esa época, por qué la Corte Suprema y la legislación argentina permite que se viole el derecho a la vida en el caso de las embarazadas por violación, investigaciones hechas en el mundo sobre consecuencias del aborto y qué experiencia se puede rescatar para superar este problema; ni siquiera nadie publicó o difundió una mesa redonda o debate sobre ésto, nada. Desinformación full size.


Una excepción. Este artículo de Mdz, de septiembre último,
 informa un poco lo que es el aborto en Mendoza. 
No tengo herramientas de análisis para deducir por qué la prensa mendocina se sacó la peor calificación en la cobertura de este tema.  Deduzco que hubo miedo a conocer la realidad de fondo, la verdad-realidad que muestra el dolor y la tragedia del aborto y sus consencuencias, y así quedar al descubierto y perder lectores, ya que medios como Uno y Mdz tomaron una posición muy clara a favor del aborto.  Ante este escenario mejor pronunciarse a favor pero sin informarlo bien, para que no espantar a los lectores. Otra respuesta la veo por la flojera de no animarse a llegar a fondo en un debate donde hay dos posturas irreconciliables, en el que el periodismo de investigación sí o sí va a dejar parado al medio más cerca de una posición favorable a los derechos humanos y a la vida, cosa que prefirieron evitar para no quedar pegados a una posición tildada de conservadora y hasta "inquisidora", como lo definició el periodista del canal América Nacho Rodríguez, para Diario Uno.

Poca información y mucha opinión: la fórmula ideal para perder lectores
De todos los medios mendocinos, Los Andes fue el más beneficiado porque se dedicó más a informar que a opinar. En una época, el diario con más lectores de Mendoza era muy criticado por los periodistas por su falta de opinión. Pese a que hoy tiene a los mejores columnistas de Mendoza y el país aún mantiene esa imagen de poco comprometido con la opinión y veo como una fortaleza de Los Andes su habitual posición neutral, ya que el periodismo actual prevalece la opinión por sobre el análisis y la información (y no como una consecuencia de esto último). Es más fácil opinar que investigar e informar. Respecto de Uno y Mdz, Los Andes procuró informar un poco más sobre protocolo de aborto no punible y así logró que más lectores confiaran en ese medio porque apenas se esforzó un poco más en mostrar las dos realidades del aborto, con sus respectivos puntos de vista.


Si bien sería una ventaja que el protocolo para realizar abortos no punible se aplicara por ley en Mendoza… “

Así arranca la nota Aunque los senadores lo rechacen el protocolo de aborto no puniblepodría aplicarse en Mendoza, del domingo 2 de diciembre de 2012, escrita por la periodista Paola Alé, en diario UnoEl artículo es un instructivo de cómo abortar en un hospital público. El mensaje incluye también como destinatarios a los médicos: “por ejemplo si se advierte que la mujer mintió en su declaración, se podría considerar negligencia del profesional, lo que no es un delito”.




El artículo es una nota periodística. Un artículo es un mensaje construido de lo que está sucediendo (verdad = realidad) y ayudarlo a explicar (con análisis y opinión) para que el mensaje sea comunicado, es decir, bien entendido por los destinatarios. El periodista es quien produce ese informe, que necesita ser adecuado a la realidad, es decir, a la verdad, lo que implica sí o sí  reflejar las partes involucradas en la noticia que se construye. Así lo expresa el primer punto de la declaración de principios sobre la conducta de los periodistas de la Federación Internacional de Periodistas: “El respeto a la verdad y al derecho del público a la información veraz es el primer deber de todo periodista”.

Empezar una nota diciendo que sería una ventaja practicar abortos en Mendoza no es respetar el derecho a la información veraz. Tendría que haber utilizado esa expresión en una columna de opinión, a título personal, ya que es un derecho del periodista la opinión. Pero hacerlo en la nota, en el que rige el criterio de adecuación a la verdad-realidad, también se lo puede considerar como una falta de respeto a la verdad.

En cuanto a las presiones, las han ejercido en su gran mayoría los grupos ultracatólicos…”.

Es una expresión muy usada en Diario Uno. Al menos dos  veces la hizo la misma periodista en notas referidas al aborto. 

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No existe una definición de ultracatólico en el diccionario de la RAE (Real Academia Española). Tampoco en otros diccionarios. Por lo tanto es un término inexacto, construido desde los prejuicios, por la interpretación personal que admite. En el sentido más exacto de la palabra puede admitirse como “ultra” a algo extremista y violento. Según varias definiciones, ultra es una persona con una posición extrema y hasta violenta sobre política, religión, ideología y hasta deportes. En el caso de las notas descriptas por la crónica de Diario Uno, califica como ultras a los integrantes de Frente Joven, lo que esa calificación se convierte en una descalificación. Así incurre en una falta de los puntos siete y ocho de la declaración de principios de conducta de los periodistas:


-          "Los periodistas deberían evitar que se facilite semejante discriminación basada en la religión” (punto 7 de la Declaración de principios de conductas de los periodistas de la Federación Internacional de Periodistas)

-          Los periodistas deberán considerar como una grave ofensa profesional: la distorsión maliciosa. la calumnia, la injuria y las acusaciones infundadas”.

Todo esto nos lleva a la idea de que se está cubriendo el delicado tema del aborto con falta de objetividad periodística. Por ejemplo, una nota titulada Aborto no punible: la Comisión de Salud sugirió archivar la guía técnica, del 20 de noviembre último, muestra como única imagen a mujeres abortistas manifestándose en la Legislatura (foto de archivo). Si bien esto es producto de un editor multimedia o fotográfico, la intención igual queda al descubierto, porque el periodista también puede exigir que se cambie esa imagen si lo considera así (por ejemplo haciendo dos imágenes en una que muestre las dos caras sociales de los movimientos y ong).   

En esa misma nota también aparece una doble intención en el mensaje informativo, al poner entre comillas la palabra aportes:  “Hay que esperar por las posibles modificaciones o “aportes” que el ministro de Salud Carlos Díaz Russo se comprometió a enviar al Senado”. Está claro que más objetivo hubiera sido hacerlo así: poner aportes sin comillas y luego aclarar que Díaz Russo rechaza el aborto. Al incluir las comillas se lo descalifica al funcionario, que es médico. 

Otros casos


La única nota que publicó Mdzol.com el martes en que se trató el protocolo (hasta antes de su debate) fue Aborto no punible: poderes y legalidad, una columna del abogado Carlos Lombardi: allí se pronuncia a favor del protocolo a partir de un dato que requiere muchas más publicaciones para analizar y para instalarlo como tema: que el derecho a la vida aún no fue reglamentado por la Constitución argentina. En tanto que al día siguiente del bochazo en el Senado, Mdzol también publicó una nota referida a la repercusión del caso en las redes sociales con una afirmación bastante dudosa: "la mayoría de los lectores que retuitearon la crónica de MDZ sobre lo que pasó en el Senado, no hubo muestras de felicidad". Eso es verdad en los hechos, pero hay que aclarar algo que comprobé desde mi máquina: tanto Uno como Mdz no publicaron muchos comentarios en contra del protocolo, con el fin de crear un falso estado de opinión pública. En mi caso sacaron de la red hasta los mensajes en Twitter que escribí, con mensajes para visitar el sitio abortonopunible.com. En fin deduzco que eso también ocurrio con otros lectores, aunque estamos hablando de suposiciones.


Los Andes mostró por igual las repercusiones tanto en el bando que apoyaba el protocolo como el que lo rechazaba. No vi lo mismo en Uno y Mdz, aunque consultando por búsquedas avanzadas de Google no parecería tan así.


La editorial de El Sol Diario, publicada al día siguiente, no explicó las razones de fondo por las cuales Mendoza se quedó sin protocolo: para ese medio la culpa fue de la religión y de lo que dictaminó al conciencia de cada legislador. Jamás, entre las causas, la forma violenta en que se impide el derecho a la vida a los seres humanos en gestación, como tampoco el daño psicológico que deja el aborto. Es que ese tema jamás fue tocado por los medios.


Sitio Andino le sigue a Los Andes en el tono moderado, aunque siempre con la balanza levemente inclinada a favor de los que rechazan el derecho a la vida.


En las tomas fotográficas, siempre las imágenes de más impacto visual fueron las registradas para los sectores abortistas.


La peor nota, sin dudas, fue la del periodista Nacho Rodríguez para Uno, escrita sin el menor análisis y con un exceso de prejuicios que lo desacredita como columnista. El título y bajada invitan a llorar y a la vez, a reconocer la ignorancia que reflejó el periodismo en líneas generales sobre el abordamiento de un tema muy sensible:




Y lo que sigue, el primer párrafo, es peor: 




Está claro que desconoce por completo el tema, ya que el análisis también debe incluir la vía libre que reciben los abusadores sexuales al quedar liberados de la denuncia policial, como también la muerte violenta del ser humano que se gesta en el vientre de su madre y el trauma post aborto, que hemos retratado con detalle en Apuntes, a partir de casos mendocinos.


Para cerrar, ¿los periodistas de Mendoza apoyan el aborto? (esa es la impresión que nos dejan). No, en absoluto. Conozco a periodistas, editores y diseñadores de Uno, Mdz, Los Andes y El Sol que apoyan las dos vidas, es decir, la de la mujer y la de su hijo. En los días previos al tratamiento del protocolo y sabiendo de antemano que la prensa mendocina no iba a profundizar este tema, con Frente Joven lanzamos Abortonopunible.com. No logró una gran repercusión en la prensa local, pero tuvo respuestas positivas de periodistas que no son jefes y por lo tanto, no pueden decidir publicar un contenido de este tipo. En tanto un periodista de Uno reconoció que ya existía una decisión editorial de no darle mucha prensa a la posición que defiende el derecho a la vida, por lo tanto siguió con curiosidad lo que sucedía con abortonopunible.com. En Los Andes hubo una posición expectante que finalmente quedó en la nada. En Mdzol Radio sólo pudimos meter el testimonio de un mendocino hijo de una discapacitada abusada y que con el protocolo hoy no podría volver a nacer. El análisis hecho por Ricardo Montacuto en su programa After Office (a quien le agradezco por su difusión) se centró más en lo policial (tener a su padre violador libre y no entender que el chico ya lo perdonó) que en vislumbrar que personas como el entrevistado no podrán llegar a la vida si se aplica el protocolo que por ahora no fue aprobado. En tanto, otros periodistas consultados sostienen que apoyar el aborto "es sólo una moda". En fin, es lo que pude constatar.

El problema de fondo no es respaldar o rechazar una ley que divide a la sociedad. El problema de fondo es cuando se deja de hacer periodismo, cuando se renuncia a conocer la realidad. Por eso considero que gran parte de los medios mendocinos salieron perjudicados por el modo en que informaron el protocolo.

1 comentario:

  1. La nota es larga de por si!! Si se pusiera a citar a todos los medios tiene que escribir un libro mediocree!

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